Sobre Flowmodo
Flowmodo es un estudio de automatización e integración de IA con sede en Nueva York, fundado por Drew Kaplan en 2021. En tres años ha desplegado más de 1.500 automatizaciones y una biblioteca de agentes de IA en constante crecimiento. Sus clientes son sobre todo empresas SaaS en fase de crecimiento, marketplaces digitales y pymes con buen flujo de caja que facturan entre 5 y 50 millones de dólares al año.
Del caos al flujo
Escalar un negocio no va solo de más ingresos: significa más herramientas, más gente y más caos. Cada nueva contratación, herramienta o sistema añade fricción: los ciclos de venta se alargan, la experiencia de cliente se resiente y los equipos internos pierden horas persiguiendo detalles en lugar de avanzar.
Incluso con stacks tecnológicos modernos, a la mayoría de las empresas les cuesta atar cabos. El resultado son oportunidades perdidas, mucho trabajo manual y equipos con la sensación de estar perdiendo el tiempo.
Vi lo mismo una y otra vez. Los equipos se ahogaban en sus propias herramientas. No necesitaban más software, necesitaban que todo funcionara junto.
El método Flowmodo
Flowmodo construye automatizaciones basadas en reglas para limpiar las tareas repetitivas y, encima, añade agentes de IA para manejar los matices. En el centro de la comunicación con clientes está Allo: cada llamada se graba, transcribe y resume, los puntos clave se convierten automáticamente en tareas de seguimiento y las respuestas por SMS mantienen el impulso vivo incluso fuera de horario.
Allo mantiene nuestra comunicación tan afinada como los sistemas que construimos. Y cuando diseñas flujos que hacen funcionar empresas enteras, esa precisión no es opcional.
Escalar con menos
Uno de los proyectos más transformadores de Flowmodo fue con un marketplace nacional de gestión de plantilla y talento cuyos sistemas estaban obsoletos y sus equipos sobrecargados. En menos de un año, Flowmodo implantó un CRM moderno, lanzó una plataforma de business intelligence, renovó el stack de ventas, incluido Allo para las llamadas y los flujos de SMS, y desplegó una docena de agentes de IA internos.
El resultado: la empresa pudo operar con un 40% menos de personal, el crecimiento se aceleró en lugar de frenarse y la comunicación con clientes se volvió clara, consistente y accionable.
